Estructura2026-08-235 min

Cómo Redactar los Objetivos de una Tesis: General y Específicos con Taxonomía

Guía para redactar el objetivo general y los objetivos específicos de tu tesis: verbos recomendados de la taxonomía de Bloom y matriz de coherencia.

Miguel Ángel Cordero Trinidad

Miguel Ángel Cordero Trinidad

Especialista académico y asesor metodológico

Cómo Redactar los Objetivos de una Tesis: General y Específicos con Taxonomía

Respuesta Directa:

Los objetivos son las metas que guían la investigación. Se dividen en un objetivo general, que responde a la pregunta principal, y de tres a cinco objetivos específicos, que descomponen las etapas necesarias para alcanzarlo. Cada uno empieza con un verbo en infinitivo y debe ser verificable.

1. La fórmula gramatical

Una fórmula que funciona para redactarlos: verbo en infinitivo + qué + en quién o en qué + dónde + cuándo.

Determinar (verbo) la relación entre los incentivos no monetarios y la rotación de personal (qué) en las pymes del sector ferretero (en quién) del Distrito Nacional (dónde) durante 2025 (cuándo).

Si a tu objetivo le falta alguno de esos cinco elementos, no es que esté mal redactado: es que todavía no está delimitado, y eso se arrastra a la metodología.

2. Elegir el verbo según el nivel de la investigación

El verbo no es decorativo: anuncia el alcance del estudio y compromete el diseño metodológico. La taxonomía de Bloom ayuda a ordenarlos por nivel cognitivo.

NivelVerbosAlcance que compromete
ConocerIdentificar, describir, enumerarEstudio descriptivo
ComprenderExplicar, interpretar, clasificarDescriptivo o correlacional
AnalizarAnalizar, comparar, relacionarCorrelacional
EvaluarEvaluar, valorar, determinarCorrelacional o explicativo
CrearDiseñar, proponer, elaborarProyectivo o propositivo

La consecuencia práctica: si tu objetivo general dice «diseñar», tu tesis tiene que entregar un diseño. Un verbo elegido a la ligera compromete un producto final que quizá no pensabas hacer.

3. La relación entre general y específicos

Los objetivos específicos no son partes sueltas: son los pasos que, cumplidos en orden, producen el general. Una comprobación útil es leerlos seguidos y preguntarse si al terminarlos se alcanzó el objetivo general. Si sobra alguno o falta un paso, la lógica está incompleta.

Además, conviene que cada objetivo específico se corresponda con una pregunta específica del planteamiento y anticipe una sección del capítulo de resultados. Esa correspondencia uno a uno facilita la revisión y te ahorra reescrituras.

4. Errores que provocan devolución

  • Objetivos que son actividades. «Aplicar una encuesta» o «revisar bibliografía» son tareas del proceso, no metas cognitivas.
  • Verbos no verificables. «Concientizar», «sensibilizar» o «mejorar» describen efectos que no se pueden medir dentro de la tesis.
  • Dos objetivos en uno. «Analizar y proponer» son dos alcances distintos: sepáralos.
  • Objetivo general más ambicioso que la metodología. Si prometes explicar causas con un diseño descriptivo, el jurado lo señalará.
  • Demasiados específicos. Más de cinco suele indicar que se están confundiendo con actividades.
  • Objetivos que no coinciden con el título. Título, pregunta y objetivo general tienen que decir lo mismo con distintas palabras.

5. Cómo revisarlos antes de entregar

  1. Comprueba que cada uno empieza con un verbo en infinitivo.
  2. Verifica que contiene qué, en quién, dónde y cuándo.
  3. Contrasta el verbo del general con tu diseño metodológico.
  4. Empareja cada específico con su pregunta de investigación.
  5. Pregúntate por cada uno con qué instrumento lo vas a responder. Si no lo ves, es demasiado general.

Antes de entregar

Lee título, pregunta principal y objetivo general seguidos: deben decir lo mismo. Si alguno se desvía, corrígelo ahora — hacerlo en el capítulo cuatro obliga a rehacer la metodología entera. El número de objetivos específicos y el formato los orienta tu facultad.