Cómo Redactar los Objetivos de una Tesis: General y Específicos con Taxonomía
Guía para redactar el objetivo general y los objetivos específicos de tu tesis: verbos recomendados de la taxonomía de Bloom y matriz de coherencia.

Miguel Ángel Cordero Trinidad
Especialista académico y asesor metodológico

Respuesta Directa:
Los objetivos son las metas que guían la investigación. Se dividen en un objetivo general, que responde a la pregunta principal, y de tres a cinco objetivos específicos, que descomponen las etapas necesarias para alcanzarlo. Cada uno empieza con un verbo en infinitivo y debe ser verificable.
1. La fórmula gramatical
Una fórmula que funciona para redactarlos: verbo en infinitivo + qué + en quién o en qué + dónde + cuándo.
Determinar (verbo) la relación entre los incentivos no monetarios y la rotación de personal (qué) en las pymes del sector ferretero (en quién) del Distrito Nacional (dónde) durante 2025 (cuándo).
Si a tu objetivo le falta alguno de esos cinco elementos, no es que esté mal redactado: es que todavía no está delimitado, y eso se arrastra a la metodología.
2. Elegir el verbo según el nivel de la investigación
El verbo no es decorativo: anuncia el alcance del estudio y compromete el diseño metodológico. La taxonomía de Bloom ayuda a ordenarlos por nivel cognitivo.
| Nivel | Verbos | Alcance que compromete |
|---|---|---|
| Conocer | Identificar, describir, enumerar | Estudio descriptivo |
| Comprender | Explicar, interpretar, clasificar | Descriptivo o correlacional |
| Analizar | Analizar, comparar, relacionar | Correlacional |
| Evaluar | Evaluar, valorar, determinar | Correlacional o explicativo |
| Crear | Diseñar, proponer, elaborar | Proyectivo o propositivo |
La consecuencia práctica: si tu objetivo general dice «diseñar», tu tesis tiene que entregar un diseño. Un verbo elegido a la ligera compromete un producto final que quizá no pensabas hacer.
3. La relación entre general y específicos
Los objetivos específicos no son partes sueltas: son los pasos que, cumplidos en orden, producen el general. Una comprobación útil es leerlos seguidos y preguntarse si al terminarlos se alcanzó el objetivo general. Si sobra alguno o falta un paso, la lógica está incompleta.
Además, conviene que cada objetivo específico se corresponda con una pregunta específica del planteamiento y anticipe una sección del capítulo de resultados. Esa correspondencia uno a uno facilita la revisión y te ahorra reescrituras.
4. Errores que provocan devolución
- Objetivos que son actividades. «Aplicar una encuesta» o «revisar bibliografía» son tareas del proceso, no metas cognitivas.
- Verbos no verificables. «Concientizar», «sensibilizar» o «mejorar» describen efectos que no se pueden medir dentro de la tesis.
- Dos objetivos en uno. «Analizar y proponer» son dos alcances distintos: sepáralos.
- Objetivo general más ambicioso que la metodología. Si prometes explicar causas con un diseño descriptivo, el jurado lo señalará.
- Demasiados específicos. Más de cinco suele indicar que se están confundiendo con actividades.
- Objetivos que no coinciden con el título. Título, pregunta y objetivo general tienen que decir lo mismo con distintas palabras.
5. Cómo revisarlos antes de entregar
- Comprueba que cada uno empieza con un verbo en infinitivo.
- Verifica que contiene qué, en quién, dónde y cuándo.
- Contrasta el verbo del general con tu diseño metodológico.
- Empareja cada específico con su pregunta de investigación.
- Pregúntate por cada uno con qué instrumento lo vas a responder. Si no lo ves, es demasiado general.
Antes de entregar
Lee título, pregunta principal y objetivo general seguidos: deben decir lo mismo. Si alguno se desvía, corrígelo ahora — hacerlo en el capítulo cuatro obliga a rehacer la metodología entera. El número de objetivos específicos y el formato los orienta tu facultad.